Las Iglesias de la Biblia Abierta tienen su origen de dos movimientos de avivamiento. La Conferencia del Estandarte de la Biblia, fundada en el año 1919 en Eugene, Oregón, EUA y la Asociación Evangelística La Biblia Abierta fundada en Des Moines, Iowa en 1932. Similar en doctrina y forma de gobierno los dos grupos se unieron el 26 de julio de 1935 como “Las Iglesias de La Biblia Abierta”. Nuestras raíces van mas atrás, al derramamiento del Espíritu Santo en la Misión de la Calle Azusa, en Los Ángeles, California en 1906 y al movimiento del Evangelio Completo en el medio oeste. La nueva organización se estableció bajo el ímpetu del avivamiento pentecostal.
“Las Iglesias de La Biblia Abierta” se comprometen a entrenar y desarrollar discípulos, enviar Misioneros y plantar Iglesias. Estamos comprometidos a equipar líderes, fortalecer las iglesias, proveer compañerismos y provocar una alabanza y adoración espontánea que suba al corazón de Dios.
Somos una familia de Iglesias dedicada a la propagación del Evangelio. Creemos en la santidad sin extremismos, pentecostalismo sin fanatismo, libertad sin exceso, organización sin mecanización. Somos fundamentales en doctrina, evangélicos en espíritu, misioneros en visión y pentecostales en testimonio
Creemos que la Biblia es la palabra inspirada de Dios, y aceptamos la misma como la única guía infalible y regla de nuestra fe y práctica
Creemos en el Dios Trino, Eterno, Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente e Inmutable; creador de todo y en la unidad de la Trinidad, hay tres personas, iguales en todo atributo y perfección divina que ejecutan distintas funciones, pero en armonía en la gran obra de la Redención. DIOS PADRE, DIOS HIJO, DIOS ESPIRITU SANTO
Creemos en la deidad de nuestro Señor Jesucristo, en el nacimiento virginal, en su vida sin pecado, en sus milagros, en su sacrificio victorioso y propiciatorio a través de su sangre derramada, en Su resurrección corporal, en Su ascensión a la diestra de Dios el Padre y a su retorno personal en poder y gloria.
Creemos que para la salvación de los perdidos y de hombres pecaminosos, la regeneración por el Espíritu Santo es absolutamente esencial.
Creemos que el evangelio completo incluye santidad del corazón y la vida, sanidad para el cuerpo y el bautismo del Espíritu Santo
Creemos en el ministerio presente del Espíritu Santo por quien el cristiano puede vivir una vida consagrada
Creemos en el arrebatamiento de los creyentes y la resurrección tanto de los salvos como los perdidos: los que son salvos a una vida de resurrección eterna y los que no, una resurrección eterna de perdición.
Creemos en la unidad espiritual de los creyentes en nuestro Señor Jesucristo